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LA PINTURA EN EL REINO MEDIO EN
EGIPTO
Con
el reinado de Amenemhat I (1991-1961 a.C.), comienza a volverse a la
prosperidad de años anteriores.
Paulatinamente
se va recuperando el orden social, el poder se va centralizando de nuevo
en el rey, el ejército se va fortaleciendo y se comienzan a hacer
nuevas conquistas, como Nubia. Se recupera la economía y se vuelve
a la construcción y al comercio exterior.
Aunque sólo
se trata de una dinastía (XII), supuso un cambio en el arte,
con una vuelta al estilo antiguo.

Amenemhat I
(Imagen tomada de historiarte.net)
No se logró
identificar al faraón con los dioses, pero se comenzaban a representar
en él mismo plano, acogiendo éstos al rey como si fuera
hijo suyo.
Representan escenas
de reunificación del Alto y el Bajo Egipto, tras la conquista
del país por parte de Mentuhotep II al final del período
anterior. Otros temas representados son las escenas de luchadores, danzas
y juegos de muchachas, y representaciones funerarias varias.

©Estatua de Mentuhotep II
Museo Egipcio de El Cairo
Se observa un
importante avance en el estilo, volviendo al detalle y al naturalismo
del Imperio Antiguo.
Respecto al color,
se produce una fusión entre los tonos suaves del período
citado, y los colores vibrantes del primer período intermedio,
con lo que gana en viveza sin perder ese toque natural.
También
sigue adelante el uso de pinturas o relieves pintados, en las tumbas
y capillas funerarias, dado que eran más económicas, Hay
numerosas representaciones en las tumbas de Meir, Deir El-Bersha y Beni
Hassan, apareciendo las más hermosas en esta última.
Como representación
muy curiosa de este período, obra maestra del Imperio Medio,
tenemos la pintura de los antílopes en la tumba de Khunmhotep
III, en Beni Hassan.

Pintura en tumba de Khnumhotep
Tiene una gran
perspectiva apoyada, en primer lugar en la posición de las personas
y animales en planos bien diferenciados:
1. El antílope que está tumbado, y el hombre que está de rodillas.
2. El antílope que está de pie.
3. El hombre que está de pie.
Es muy curiosa
e inusual la posición de la espalda del pastor que está
de pie, con una curvatura en los hombros hacia atrás y un estrechamiento
en la espalda que dan sensación de fuerza, y aún más
sensación de perspectiva.
El pastor que
está de pie, parece tener esa curvatura al revés, hacia
delante.

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