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SEGUNDO
PERÍODO INTERMEDIO
El segundo período intermedio comienza, según
diferentes autores, en la dinastía XIII o en la XIV, y termina con
Kamose, de la XVII dinastía. De todos modos han llegado hasta nosotros
las listas con nombre de reyes de todo el período, pero sin orden
cronológico exacto, y sin datos históricos fiables, por lo
que se deduce que es la época de la historia de Egipto más
desconocida para los egiptólogos.
La dinastía XIII está marcada por la decadencia
económica y de poder, resaltando el visir Anju entre sus personajes
más poderosos. Posiblemente es durante esta dinastía cuando
comienza la ocupación de los hicsos en Avaris, en el Delta. Los jefes
hicsos se fueron constituyendo como aristocracia, teniendo varios colaboradores
egipcios.
Los reyes hicsos más importantes formaron la XV dinastía,
y según el papiro de Turín, gobernaron durante más
de un siglo. A su vez, algunos pequeños reyes hicsos, fundaron la
XVI dinastía, que convivió con la anterior. Los grandes hicsos
dominaban Egipto y Palestina. Establecieron su capital en Avaris. Adoptaron
como dios a Set, al que identificaron con su dios Baal, lo que perjudicó
la convivencia entre cananeos y egipcios. La invasión hicsa fue una
humillación para los egipcios, aunque no hay que dejar de reconocer,
que fue la cultura egipcia la que predominó sobre éstos, que
adoptaron sus nombres, su escritura, sus títulos faraónicos.
Las artes y las letras experimentaron un gran avance.
La dinastía XVI convivió durante un tiempo
con la XV, sin que haya hechos relevantes dignos de mención.
En Tebas, un grupo de reyes locales fundaron la dinastía
XVII. Su principal objetivo era consolidar su gobierno, reunificar Egipto
y expulsar a los hicsos. Su primer faraón fue Intef V. Durante
el reinado de Taa, según el Papiro de Sallier, se originó
la guerra entre los hicsos y los tebanos. El papiro ha llegado incompleto
hasta nuestros días, pero esta es la historia que se relata en él:
"Esto sucedió mientras el país de Egipto estaba en la
desgracia, pues no había entonces Señor dotado de vida, salud
y prosperidad, no había rey en este tiempo. En cuanto al rey Seken-en-re,
era el príncipe de la ciudad del Sur. La miseria reinaba en la ciudad
de los asiáticos mientras que el principe Apofis estaba en Avaris.
El país entero le hacía ofrenda de sus productos; el Norte
estaba repleto de todas las cosas buenas que venían del Delta. El
rey Apofis había hecho de Sutekh su Señor , no servía
a ninguno de los dioses del país salvo a Sutekh; construyó
para este dios un templo en trabajo de bella calidad, eterna al lado del
palacio real y cada día él se alzaba en gloria para hacer
ofrendas a Sutekh; los Grandes llevaban allí guirnaldas de flores,
como es de uso en el templo de Re-HorAkhty.
El rey Apofis decidió enviar un mensaje para provocar al rey Seken-en-re,
Principe de la ciudad del Sur (Tebas). Después que hubieron pasado
muchos días, el rey Apofis hizo llamar a los altos funcionarios de
su Palacio diciendoles que quería enviar un mensajero al Principe
de la ciudad del Sur con una comunicación referida al río,
pero que no sabía como redactarla. Entonces los escribas y los sabios
le dijeron : ¡Oh Soberano nuestro, ordena que se vacíe el estanque
de los hipopótamos que está al este de la ciudad del Sur,
pues no permiten que el sueño nos venga ni por el día ni por
la noche, pues el ruido que ellos hacen llena los oídos de las gentes
de nuestra ciudad!. El rey Apofis les respondió : "El Príncipe
de la ciudad del Sur tiene a Amón como protector; él no se
ampara en ninguno de los dioses que están por todo el país,
excepto en Amón-Ré, el rey de los dioses."
Después que pasasen muchos más días,
el rey Apofis envió un mensaje al Príncipe de la ciudad del
Sur con las palabras que le habían dicho sus sabios . El mensajero
del rey Apofis llegó hasta el Príncipe y se le introdujo ante
su presencia. Entonces dijo al mensajero del rey Apofis: ¿Por qué
has venido hasta la ciudad del Sur?. ¿ Por qué has viajado
hasta mí?.
El mensajero le respondió: " Porque el rey Apofis
me ha enviado cerca de tí para decirte ésto : - Haz vaciar
el estanque de los hipopótamos que está al este de la ciudad,
pues perturba mi sueño durante el día y durante la noche,
el ruido que hacen (los hipopótamos) aturde mis oídos.-".
El Príncipe de la ciudad del Sur se quedó
totalmente sorprendido durante largo rato, hasta tal punto que no sabía
qué respuesta dar al mensajero del rey Apofis. Finalmente le dijo.
" ¿ Es realmente cierto que tu Señor ha oído hablar
del estanque de los hipopótamos que está al este de la ciudad
del Sur?." El mensajero le dijo : " Reflexiona sobre la cuestión
que he venido a plantearte y por la cual he sido enviado a tí".
El Príncipe ordenó que se atendiese debidamente al mensajero
del rey Apofis, e hizo que se le entregaran toda clase de cosas buenas,
carne, pasteles etc... después le dijo: " Vuelve con tu rey
y entrégale este mensaje....( Existe una laguna en el texto). Entonces
el mensajero del rey Apofis se puso en camino de vuelta hacia la residencia
de su Señor.
El Príncipe de la ciudad del Sur hizo llamar a sus
altos cortesanos y a todos los principales de su corte. Les repitió
el mensaje que le había dirigido el rey Apofis. Guardaron silencio
durante largo tiempo y no supieron que contestarle, ni bien ni mal......" .
Este mensaje originó la guerra contra los hicsos,
culminando con la expulsión de los mismos durante el reinado de Ahmosis
I, el cual los persiguió hasta palestina, asediándolos durante
tres años. Después de esta victoria, Ahmosis I es considerado
por los egiptólogos el fundador del Imperio Nuevo.
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