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EL
BUSTO DE NEFERTITI
El día 6 de diciembre
de 1.912, un grupo de arqueólogos dirigidos por el profesor Borchardt
de Berlín, se encontraba excavando en Tell el Amarna, la antigua Akhetaton.
Encontraron numerosos restos de viviendas y talleres privados, entre los que
nos sonará el taller del escultor Tutmosis.
Un excavador llamado Mohammed
Ahmes Es-Senussi, se halaba en el sitio 19 de la excavación, en la rejilla
P47 de la zona estudiada. Entre los escombros encontró una figura de
piedra arenisca prácticamente intacta, a la que solo le faltaba la pupila
del ojo izquierdo y pequeños fragmentos de los lóbulos de las
orejas.
Tras este descubrimiento
fue tamizada toda la arena de la zona en busca de la pupila, pero solo fueron
encontrados los fragmentos de oreja rotos. Posteriormente se comprobaría
que nunca había sido insertada en la cavidad ocular.

Posiblemente este busto
no fuera más que un modelo para otras esculturas, evitando así
la constante presencia de la reina. Y no fue el único de esta reina encontrado
en el taller.
El busto fue sacado por
el grupo alemán, de forma clandestina, escondido entre trozos de cerámica
rota y permanece en el Museo de Berlín desde entonces.
Tras el descubrimiento,
comprobaron que se trataba del busto de Nefernefruaton Nefertiti, esposa de
Akenaton, reina de la XVIII dinastía (hacia 1350ª.C). Antes de casarse
con Akenaton, era una princesa de la que desconocemos su ascendencia. Su descendencia
fueron seis hijas: Meritaton, Meketaton, Ankesenpaaton, Nefernefruaton-Tasherit,
Nefernefrura y Setenpenra.
A continuación,
analizaremos las características más destacadas de dicho busto.
Presenta un grado de perfección
evidente. La piel del rostro está pintadaa en tono rojo claro, bronceado,
a pesar de que el rostro femenino en el Antiguo Egipto se representaba en tonos
amarillos.

Presenta un perfil suave,
con la nariz recta y pequeña. Los ojos son almendrados, al estilo de
Amarna, pintados con el kohl negro. Sólo tiene una de las pupilas, como
explicamos anteriormente. Los labios también son característicos
del estilo amarniano, carnosos, bien delimitados y esbozando una ligera sonrisa.
Va pintados en color rojo.
Tiene el cuello muy estilizado
y los hombros están cercenados. Las orejas son pequeñas y con
gran detalle, a pesar de faltarle algunos fragmentos.
Lleva una corona muy alta
de color azul, acoplada sobre una banda amarillo oro. Alrededor de la corona
aparece otra banda amarillo oro, con incrustaciones rojas, azules y verdes.
El collar es del mismo estilo que la banda de la corona, con fondo color oro
e incrustaciones de los mismos colores.
El busto de Nefertiti
representa la consumación del estilo iniciado en el reinado de Amenhotep
III, delicadamente modelado. Es de tal realismo, que el escultor probablemente
tuvo que estudiar a anatomía humana, para poder representar incluso los
tendones de la garganta o el color de la piel.
El busto de Nefertiti
es la representación de la belleza más perfecta que se conoce
en el Antiguo Egipto. Quizás algún día pueda volver a estar
en el lugar de donde nunca debió salir.

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